Trujillo, Perú. Los diablos cantan y danzan al son de la rítmica melodía interpretada con una simple lata, una quijada de asno o unos viejos timbales. Los movimientos y la música son contagiantes, llegan al alma de propios y extraños. Cada vez que la escucho me viene a la memoria la imagen de ese santo en procesión, cargado en hombros de los feligreses de rostros contritos, ojos lagrimosos y labios masticando plegarias.

Este ritual, propio de las celebraciones pagano-religiosas, se expresa a plenitud durante los casi dos meses de la festividad en homenaje a San Isidro Labrador, el patrón de los agricultores mocheros; para ello, un año antes, los altareros y esperadores se preparan para recibir en su casa al Patrón con la mejor fruta cosechada y ordenada armoniosamente en el arco ceremonial; además del agasajo a los feligreses con los ahorros hechos desde el año anterior.

Esto y mucho más se merece el santo de los agricultores. Esta festividad comienza en abril y termina en mayo. Ésta es una fiesta comunitaria, pero sobretodo familiar. Consolida los lazos de amistad y solidaridad entre vecinos, padres, hermanos hijos y vecinos con el afán de recibir la imagen y a sus invitados, como se merecen.

Los mocheros están orgullosos de concelebrar una prolongada fiesta, que finaliza el 15 de mayo con una gran concentración en la iglesia del pueblo, junto a la Plaza de Armas. Metepec, en México, también se rinde homenaje a San Isidro, pero sólo durante tres días.

La multitud no cesa de cantar y elevar oraciones.

Los pétalos de rosas son oportunos para abrir el camino del Señor.

El inter siempre va delante.

El látigo sirve para alejar al maligno.

Cada "recibidor" regala la fruta bendecida que llegó en el altar.
Ellos también se preparan los meses previos.

Cuando arrancan no dejan de danzar hasta el final.

Expectantes antes del iniciar la procesión.

Merecido descanso después del incesante danzar.

Con ojos de diablo.
Castigo al diablo que se portó mal durante la celebración.

Los diablos se llevan el último arco.



Se va para regresar el próximo año.

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Fachada del arzobispado de Trujillo
La ciudad de Trujillo (Perú) se caracteriza por su importante legado arquitectónico y artístico de las épocas colonial y republicana, las mismas que se expresan en sus iglesias, conventos y monasterios; así como en sus casos de uso civil. Ahora se han convertido en los principales atractivos turísticos del centro histórico, que se complementan con la obra titánica de los moches (Huaca de la Luna) y los Chimú (Chan Chan).
Retablo de la iglesia Belén

Oratorio de la Iglesia Belén

Calle Independencia

Monasterio El Carmen

Entrada lateral de El Carmen

La catedral de Trujillo

Frontis de El Carmen

Frontis de la catedral

El Carmen

Nave centra de la catedral

Nave lateral izquierda de la catedral

Retablo de la catedral

Retablo de El Carmen

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La ciudad de Otuzco, en La Libertad (Perú) se ha convertido en un escenario central de la escenificación de la pasión y muerte de Cristo. Este año se congregaron más de 5 mil personas para presenciar esta representación en la Plaza de Armas, las principales calles del pueblo y el cerro Colocday.



















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